Anfiteatro romano

Anfiteatro romano
Bernard Gagnon · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons

Desde la parte alta, deja que la mirada recorra primero el óvalo y después el mar. La pendiente no es solo un buen encuadre: los constructores excavaron parte de las gradas del norte en la roca, mientras al sur levantaron estructuras abovedadas. El anfiteatro nació a comienzos del siglo II para combates y otros espectáculos públicos. Busca ahora una forma que rompe la geometría de la arena: los restos de un templo. Tras el martirio del obispo Fructuoso y sus diáconos en 259, el lugar adquirió otro significado; una basílica visigoda y una iglesia medieval ocuparon sucesivamente el recinto. Contemplar ambas plantas ayuda a entender una ciudad que reutiliza sus espacios y cambia su memoria.

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Cómo llegar andando ↗

Fuentes consultadas el 19 de octubre de 2026. Horarios y accesos pueden cambiar. El paseo no incluye entradas; reserva tiempo aparte para interiores. Las rutas no están auditadas como accesibles.