La muralla convierte la defensa en un mirador sobre tejados y campanarios. Su recorrido permite entender por qué la ciudad creció en recintos sucesivos y cómo la altura condicionaba la protección. No hace falta recorrer todo el paseo para apreciar esa relación. Valora escaleras, calor y suelo mojado; el marcador es orientativo y no garantiza un acceso practicable para todas las personas.
Fuentes consultadas el 18 de octubre de 2026. Horarios y accesos pueden cambiar. El paseo no incluye entradas; reserva tiempo aparte para interiores. Las rutas no están auditadas como accesibles.
Preparar esta visita
Escoger entrada y salida antes de subir
La página municipal reúne puntos de acceso al paseo. Nuestra propuesta es elegir un tramo y una salida antes de comenzar, en lugar de asumir que debes completar todo el recinto. Relaciona la salida con tu siguiente visita y con el esfuerzo acumulado en las pendientes del Barri Vell.
Usar el mirador para comprender la ciudad
Busca desde un punto permitido un campanario que hayas visto a pie y compara su posición con los tejados y el borde de la ciudad. Así la altura ayuda a ordenar el recorrido, no solo a obtener una panorámica. Consulta acceso y horario vigente; no interpretes que un mapa de entradas garantiza continuidad sin escalones o apertura de todas las torres.