
La Plaza Mayor se construyó entre 1729 y 1755 como gran espacio público de representación cívica. Aunque parece perfectamente regular, sus lados no tienen la misma longitud. Observa los medallones sobre los arcos y la continuidad de los soportales. La arquitectura barroca organiza aquí un escenario que sigue vivo: lugar de encuentro, paso y celebración, no solamente una imagen monumental para fotografiar.




