Ponte do Burgo y Lérez

El nombre de Pontevedra remite al puente viejo, pero la estructura que ves es medieval y está transformada por sucesivas reformas. Su origen se sitúa en el siglo XII; las conchas labradas recuerdan el paso del Camino de Santiago. Cruza una vez mirando hacia la ciudad y otra hacia el río: la misma construcción cambia de papel, de entrada urbana a mirador sobre el Lérez. Desde la orilla puedes comparar los arcos y percibir mejor su repetición que desde el tablero. No confundas una larga historia de cruces con un puente romano conservado intacto. Lo interesante es reconocer las capas de una infraestructura que continúa uniendo las dos riberas y formando parte de la vida diaria.
Fuente de la explicación ↗Fuentes consultadas el 19 de octubre de 2026. Horarios y accesos pueden cambiar. El paseo no incluye entradas; reserva tiempo aparte para interiores. Las rutas no están auditadas como accesibles.
