El puente reúne río, ciudad y Camino de Santiago en una sola vista. Aunque el cruce tiene una historia medieval, la construcción actual se inauguró en 1884: distingue la continuidad del paso de la edad de sus piedras. Desde las aceras observa los arcos y el perfil del casco antiguo. Si bajas a la ribera, comprueba el estado del camino y mantente lejos del agua.
Fuentes consultadas el 19 de octubre de 2026. Horarios y accesos pueden cambiar. El paseo no incluye entradas; reserva tiempo aparte para interiores. Las rutas no están auditadas como accesibles.
Preparar esta visita
Un cruce también controla mercancías
La ficha municipal explica las casetas de arbitrios próximas al puente. Nuestra propuesta es relacionar esos pequeños edificios con la escala del paso sobre el Ebro: el puente permitía circular, pero sus accesos también organizaban controles e impuestos. Es una lectura diferente de mirar únicamente arcos y reflejos.
Decidir si cruzar o bajar a la ribera
Elige antes de continuar si buscas ver el perfil urbano desde la otra orilla o pasear junto al agua. Son prolongaciones diferentes y añaden trayecto al circuito del casco antiguo. Comprueba los pasos habilitados y no presupongas una oficina abierta dentro de cada caseta por su función histórica o por aparecer señalada en un folleto.