Esta capilla de ladrillo parece una pequeña fortaleza, aunque su historia es religiosa y humanista. Observa las torrecillas y el alero antes de entrar: la escala exterior contrasta con la riqueza de sus bóvedas pintadas. La iglesia a la que estuvo unida desapareció. Para la planta superior hay una escalera de caracol; consulta apertura y accesibilidad antes de organizar una visita interior.
Fuentes consultadas el 18 de octubre de 2026. Horarios y accesos pueden cambiar. El paseo no incluye entradas; reserva tiempo aparte para interiores. Las rutas no están auditadas como accesibles.
Preparar esta visita
Mirar hacia arriba con un orden
La información regional describe frescos organizados como escenas enmarcadas por arquitecturas pintadas. Proponemos escoger una escena y distinguir marco y representación antes de seguir a la siguiente. Ese método permite observar un programa complejo sin necesitar reconocer todos los personajes ni convertir la visita en una prueba de conocimientos.
Una escala pequeña que necesita tiempo
El tamaño de la capilla no significa que se recorra con provecho en unos segundos. Deja un margen para adaptar la mirada a las bóvedas y consulta si la planta superior está disponible. Su escalera de caracol condiciona el recorrido; si no puedes subir, pregunta qué puedes ver desde el nivel accesible. Respeta límites y conservación, sin apoyarte en las piezas expuestas.