Los dragones de la cubierta convierten esta esquina en una de las paradas más divertidas del centro. Las figuras actuales reproducen las que dieron fama a este edificio historicista. Mira primero la silueta contra el cielo y después las ventanas y remates de la fachada. Es una visita exterior especialmente agradecida con niños: cada uno puede elegir su dragón favorito.
Fuentes consultadas el 19 de octubre de 2026. Horarios y accesos pueden cambiar. El paseo no incluye entradas; reserva tiempo aparte para interiores. Las rutas no están auditadas como accesibles.
Preparar esta visita
Una esquina, dos escalas de observación
Nuestra propuesta es mirar primero la silueta desde un punto donde la cubierta quede visible y después comparar los dos frentes de la esquina. Pregúntate cómo balcones, ventanas y remates sostienen la atención hacia arriba. Así los dragones dejan de ser un detalle aislado y forman parte de una composición arquitectónica.
Distinguir restitución y acceso
El folleto turístico identifica las figuras actuales como réplicas realizadas por Antonio Romero Vallejo. Esa restitución sirve para hablar de cómo una ciudad recupera una imagen, sin presentar todas las piezas como originales. Elige esta parada por su exterior: una ficha patrimonial o una puerta abierta no acreditan visita interior regular. Respeta los usos del edificio.