El Pasaje de Lodares muestra la ambición de una ciudad moderna a comienzos del siglo veinte. Proyectado en 1925 por Buenaventura Ferrando Castell por encargo de Gabriel Lodares, reúne comercio y vivienda en una galería inspirada en los pasajes europeos. Su interés aparece al mirar hacia arriba: cubierta, balcones, columnas y decoración convierten una conexión entre calles en una experiencia arquitectónica. Camina despacio sin bloquear las entradas y compara ambos extremos antes de detenerte en los detalles. No es un decorado vacío ni un museo de acceso independiente: sigue formando parte de la actividad urbana y residencial. Respeta cierres y usos privados. La parada permite entender que el patrimonio de Albacete no se limita a edificios religiosos o a grandes monumentos antiguos.
Fuentes consultadas el 17 de octubre de 2026. Horarios y accesos pueden cambiar. El paseo no incluye entradas; reserva tiempo aparte para interiores. Las rutas no están auditadas como accesibles.
Preparar esta visita
Dos entradas que merecen compararse
La ficha patrimonial distingue pilastras en el acceso de Tinte y columnas en el de Mayor. Nuestra propuesta es comparar ambos umbrales antes de observar la galería: cómo enmarcan el paso y cómo cambia la perspectiva al mirar desde cada extremo. No hace falta buscar el mismo encuadre que otras fotografías.
Un segundo recorrido a escala pequeña
Después de mirar la estructura, busca la alegoría de la Industria, identificada por una rueda dentada. Relaciona esa imagen con el uso comercial del pasaje y compara el detalle con el conjunto. Mantente en los espacios de paso habilitados, respeta los accesos residenciales y no presupongas que el edificio permanece abierto a cualquier hora.