
El Acueducto no nació como una decoración urbana: llevaba agua hasta Segovia. Sus grandes bloques de granito están colocados sin mortero, sostenidos por su talla y el equilibrio de fuerzas. Desde el Azoguejo, sigue la doble fila de arcos y después imagina la conducción que continúa más allá del tramo visible. La monumentalidad es solo una parte de una extensa obra de ingeniería romana.





