
El Parc de la Mar ofrece una lectura abierta de la Catedral y del frente histórico de Palma. Tras caminar por calles estrechas, el espacio del lago permite alejarse y comprender la escala del conjunto. Busca el reflejo del templo, pero también la relación entre muralla, parque y horizonte marítimo. Esta pausa sirve para situar lo visitado dentro del paisaje de la ciudad.





